4,383 Días cumplidos

Sin la autorización del Colegio de Altos Estudios de lo Obvio de Tajimaroa,  pero con la solicitud en trámite, te cuento Álvaro.

En nuestra suaveáspera Patria llegaban con bastante “delay” (retraso) las nacientes tecnologías. La internesia nació en 1969, claro, (como dirías para fines de los guajolotazos) y fue hasta 1983 que aprendían a comunicarse las redes locales entre sí por la creciente supercarretera.

Su homologación de lenguaje le dio empuje a su desarrollo y en 1989 con el hipertexto le aceleró. El nuevo milenio recibió a la WEB “social” y en paralelo la telefonía celular sufría su propia metamorfosis hacia lo que hoy son las supercomputadoras en miniatura al alcance de un buen “bonche”, pues rondan los 117 millones de ejemplares de teléfonos celulares ó móviles (movibles) quesque son “inteligentes”.  Temas que circunvoluciones la muerte del folclore de que nos contabas. La internesia sirvió al cielo y al infierno, se puso al alcance de todos, curiosamente recordando aquella frase de Arturo Schopenhauer: “Un hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer lo que quiere”, la maestranza pues quedó en mucho en manos de ese dios todopoderoso -el márquetin-

Pero te cuento que el impacto que ha provocado también ha sido positivo. Algo se ha recuperado en aquello de descifrar ¿Qué es la verdad?, y se ha logrado cambiar la mirada a donde machaconamente decías, pensar por nosotros mismos y devolverle a la suaveáspera la dignidad perdida por el vasallaje de quienes hicieron del dinero su único dios verdadero.

Hoy a 4,383 días de que partiste a la misteriosa zona del silencio ya son raras aquellas “gentes” que escriben a mano sus cartas, y en menos tiempo aún cambió el medio, aquellas que también no leen los “blogs”, y ya no escriben correos electrónicos. Tu página -no tiene quien le escriba- y los Asociados Valleros ya no han publicado nada. ¿alguién nos leyó?

 

Poco logramos hacer con la difusión de tu obra, y poco también en interesar a los nacidos con el milenio. Doña radio ya no tiene quien le cuente historias, y la verdad desde tu partida le perdí el sabor a escucharle. ¿dejaste la vara muy alta?, tal parece.

Algo ten por seguro.

Todavía habemos aún tercas y tercos, que seguiremos navegando, con la luz de nuestros muertos alumbrándonos el camino.

Seguimos vivos, aunque con más cicatrices y un poco más amargos.

 

Tate bien, y cuídame a Ofelia, que es muy buena conversadora.

A donde quiera que te encuentres -Gracias-

<jc>

3 comentarios en «4,383 Días cumplidos»

  1. Empiezo a leerlos, gracias por tratar de mantener la memoria de un gran filosofo, por Don Alvaro me empezó la inquietud por pensar y razonar lo que llegaba a mi mesa: sin siquiera haber tenido contacto con el sentí tristeza a su partida, pues las nuevas generaciones perdieron la oportunidad de conocer a tan grato personaje, aunque gente como ustedes logran mantener la punta del iceberg a flote; no pierdan la esperanza de lograr llegar a mas gente. Me esta gustando este blog que acabo de descubrir y me ha echo recordar a tan gran personaje el cual voy a presentar a mis hijos; espero ellos lo aprecien y difundan mas que yo.

  2. Esta página me recuerda al Voyager: sigue vagando por el inconmensurable espacio en espera de que alguien —por remotísima casualidad— se tope algún día con ella. Hoy fui yo, mañana ¿quién sabe?
    Mis sinceros respetos por arar en la mar.

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