Por Alvargonzález; 16 de julio del 2003
Una fecha mutilada pero descifrable en la fachada: 1903; testimonio de vetustez y del cambiante tiempo, o de cómo la bonanza deja su lugar a los vagos recuerdos. Portón de entrada, en tono triunfal de época, a la que fuera una poderosa industria instalada en el corazón del barrio del Retiro: la textilera de los Dávalos.
Mira lo que son las cosas y -de nuevo-, lo cambiante de modos y modas. La especialidad de la fábrica era la producción de una tela resistente, útil para la hechura de ropa de trabajo y laborío rudo, y con dos calidades de acuerdo al grosor de la trama: ‘orilla de oro’ y la ‘orilla coral’. Con ella se confeccionaban overoles -¿adviertes la conversión a nuestra lengua del ‘over all’ o vestimenta protectora?-, chamarras y demás prendas propias y aptas para el obreraje; para faenas rudas. Impensable que la ‘gente bien’, la del buen salario con sudor de frente ajena, utilizara aquella tela para sus ropajes. Pero todo fue que apenas trasponiendo la mitad del siglo pasado, la fábrica de modelos y conductas colectivas instalada en Los Ángeles diera su bendición a la mezcla de algodones con los que se fabrica la tela, para que ella se convirtiera en parte del ajuar del ‘tutilemundi’. ¿Mezcla? ¿Has oído hablar de la mezclilla o ‘denim’ (llamada así por ser producto original de Nimes, Francia)?
Para cuando tela y trapaje confeccionado con ella recibieron la bendición jolivudesca, la textilera de los Dávalos, fabricante de la mejor mezclilla en muchos kilómetros a la redonda, estaba ya en declinación. Su almacén de venta directa, ‘contraesquina’ de San Agustín y donde también al metro se vendía aquella jerga rayada para ropa de faena campirana, ya había dejado paso a la Plaza de la Liberación. Ya don Manuel Dávalos*, aquel empresario que era identificado por todos en Guadalajara debido a su Pierce Arrow -enorme automóvil, único en la ciudad-, había transitado a la zona del silencio inescrutable. Cuando la mezclilla se convirtió en el ‘sine qua non’ de la vestimenta moderna y por artimaña del cine, ya sólo quedaba la fachada espléndida de una empresa cuyos telares cesaron de tramar la mezcla de algodones cuando la familia dejó de proveer el ingenio empresarial suficiente para subsistir; cuando la mezclilla genética familiar no resultó suficientemente buena gerencialmente hablando y el quebranto acabó con su industria.
“Dávalos Hermanos”, rezaba la razón social, y la mano popular anónima añadió aquello del “…y prestaba a las hermanas”. Allí, quedo y bandalizado, sobrevive el monumental portón en el barrio del Retiro.
* Gracias a mi padre por permitirme usar su álbum mental de recuerdos en donde aparecen Don Manuel y su automóvil.
Insistiendo algún familiar de Don Carlos Davalos Guzmán propietario de en los años 40s de la empresa transportes aéreos de Jalisco.
POR favor llamarme al celular 3881012513.
Saludos, Humberto. Esperamos que alguno de los amigos que visitan esta página pueda darte alguna razón.
Hola Humberto, mi nombre es Jesús Dávalos, mi abuelo Don Manuel Ignacio Dávalos Guzmán, fundador de la Compañía «Dávalos Hermanos», hermano de Don Carlos.
No se si pudieras comunicarte conmigo, mi numero es 3881012513 o bien dame tu numero y con gusto te llamo.
Es muy importante la información que te voy a dar sobre Don Carlos Davalos.
Yo fui presidente municipal de Mascota.
Hola Jesús lo que pasa que don Carlos Davalos Guzmán tiene una propiedad muy grande aquí en Mascota y seguro sus descendientes no saben y es importante que hijos, nietos, sobrinos etc. recuperen estos bienes que el compró cuando era dueño de transportes aereos de Jalisco.
Me interesa comocer más la historia de “Dávalos Hermanos”
Yo con la esperanza de saber de familiares de Don Carlos Davalos Guzmán quien fue propietario de transportes aéreos de Jalisco empresa que dio servicio de Puerto Vallarta, Mascota y Guadalajara. Favor de comunicarse al 388 1012513.
Mi papa trabajo con los Davalos. Primero en Sayula rentaron muchos terrenos para sembrar algodon, pero desgraciadamente cuando las plantas del algodon estaban floreando no tenian fumigantes y muchas de las bellotas no servian. Mi papa estaba encargado de la despepitadora que era donde les quitaban las semillas al algodon y las hacian en fajas. La familia Davalos rento muchos terrenos en Sinaloa para sembrar algodon y se fue mi papa a Sinaloa no se cuantos meses. Cuando pusieron la despepitadora en Sayula vino un ingeniero Haces a hacer la instalacion. La despepitadora estaba en la esquina 5 de Mayo a una cuadra de la plaza de armas. Yo naci ahi 3 anos antes de que pusieran la despepitadora.
Yo creci en el barrio de El Retiro en los 70s. Entonces era comun ver esa enorme fabrica funcionar dia y noche durante mi niñez por muchos años. Enfrente del templo del Padre Galvan, por la calle de Juan Jose Baz se estacionaban las pipas para dejar betun de asfalto (chapopote), por una cortina a media cuadra o por Encarnacion Rosas cargaban los rollos de tela de mezclilla en camiones de carga. Para finales de los 80s la fabrica estaba en declive. Hoy, a 40 años de aquellos dias poco o nada voy a mi barrio de la niñez, pero veo que han mantenido la barda perimetral de la fabrica y han construido casas en ese terreno.
Gracias por tu comentario, Rafael. Saludos.
La nostalgia nos invade
Alguien me puuede decir si de esta fábrica enviavan la mezclilla a USA para hacer los pantalones de la marca Levi´s
De los Dávalos Guzmán solo encontré un dato en el directorio blanco: Dávalos Guzmán Bibiana Judith. De Dávalos hay dos planas que son aprox. 1,200 nombres. Nuestra bella Guadalajara crece muy a prisa, no sé si por este medio se pudiera saber si aún hay exportadoras de mezclilla a E.U. y como dice José N. de la P. Ez. ¿cómo le hacemos para entender que sea tan caro un pantalón que antes era barato?, pues yo digo que es porque ese pantalón tiene un largo recorrido para llegar a nuestras manos y es en resumen: que la tela denim es de aquí de Guadalajara, se va a E.U. pero se le carga de diseño, tecnología y publicidad, para así devolverla al lugar tan cara que solo pueden adquirir los pocos ricos de la ciudad que puso la materia prima principal.
Aquí le seguimos por las notas del Vallero muy comunicados.
Alguien sabe de un familiar de de don Manuel Davalos, posible su hijo Carlos Davalos Guzman o nietos.
Mi abuelo fue Manuel Ignacio Davalos Guzman fundador de la empresa «DAVALOS HERMANOS». Tenía un hermano llamado Carlos Davalos Guzman.
Hola quisiera saber si alguien sabe de familiares directos de ellos. Es curiosidad y para preguntar unas dudas importantes. Gracias.
Me podrias dar mas información de ellos? es importante saber.Mi nombre es Humberto.Te lo agradeceria mucho
Saludos, Humberto. Por nuestra parte no tenemos más datos. Gracias por tus comentarios.
Tu quien eres familiar de los Davalos no sabes de de algún familiar de Don Carlos Davalos Guzmán quien fuera presidente de Transportes aéreos de Jalisco. Mi celular es 3881012513.
Que tal Humberto, Don Manuel Davalos era mi bis-abuelo. Era abuelo de mi papa. Muchas Gracias por esta informacion.
Alguien sabe de Carlos Davalos Guzman.
Hijoles, quién diría que ahora mientras más rota la mezclilla vestimental….más costosa y mejor. Pantalones arriba de un mil pesos? Que alguien me explique! Saludos victimas vallerescas de los cuales me incluyo.
Es correcto, este hermoso y bello reino Tapatio, fue importante por su aportación EMPRESARIAL en México, hasta que Guadalajara dejo el paso emprendedor a otras tierras no tan vecinas pero si más norteñas. Se fueron a la zona del silecio varios hombres emprededores de tierras tapatias y sus legados no fueron salvaguardados por sus herederos. Son pocas las empresas 100% tapatias que aún siguen en pie desde hace años. Muchas han sido vendidas y otras han sido cerradas. Saludos.
Por falla administrativa acabose la mezclilla, pero hoyendía también recuerdo la bonanza de los zapateros en esta queridísima Guadalajara, hasta la Canada exportaba, ¿ahora? nada, los chinos, brasileños inundan el mercado y las mentes, pero por ventanas tan anchas como ésta respiramos. Ciento mil muchas Saludes para los verbotraficantes.
Nunca dejará de ser vigente lo que Álvar, el Amigo Maestro, «sembró al voleo» para nutrimento sesual de quienes quisimos abrevar en sus fuentes.