El Remington (XVIII)

Por Alvargonzález

Fin de la historia

¿Rancheros? ¿Por qué habían disparado con tanta saña y sin medir consecuencias? El resultado de la balacera: el ex-villista, herido; un mariachero también. En brazos de su madre, una tal Felícitas Varela, agonizaba una niña; otro de los participantes en la verbena, cayó fulminado por una bala. Pero junto al auto, tirado a causa de un proyectil que le cercenó la médula, yacía el Remington; malherido pero vivo.

La policía se hizo presente, llegó la Cruz Roja. Que los vieron, que se fueron por allá o por acá, que así y asá, lo de siempre cuando pasa algo inesperado: ‘ca’quien’ con su versión ‘exacta’ de lo ocurrido.

Los heridos fueron llevados a la entonces llamada Sección Médica Municipal, situada en la confluencia de Alcalde e Independencia. Allí se les practicaron las primeras curaciones para luego ser trasladados al Hospital Civil, ahora rebautizado con el nombre del fraile fundador: Fray Antonio Alcalde. Así con una herida que no había podido librar el chaleco antibalas que llevaba bajo su atuendo ‘charresco’; así y allí concluía aquella presentación festiva del recién llegado, dándole cara a su ciudad, diciendo un “de nuevo aquí estoy pa’ lo que se les ofrezca”. Y por lo visto a alguien sí se le ofreció la oportunidad de ajustar cuentas pendientes con el otrora pendenciero.

‘Altibajas’ en su estado de salud: que ya se reponía, que se agravaba, pero el diagnóstico era incontrovertible. Nunca volvería a caminar si lograba sanar.

El sistema boca-oreja pronto regó la noticia por toda la ciudad: el invencible Remington había sido herido bajo la infalible norma del “para los buenos, los muchos”. Lo habían emboscado -claro que en la ciudad no había quizá más bosque que el del Agua Azul-, pero el término ajusta; lo habían sorprendido y ni tiempo le dieron de desenfundar a sus compañeras inseparables, y quizá fue mejor así para que no hubiera corrido más sangre. El Remington agonizaba y todo mundo lo sabía aunque la noticia no apareció en la prensa local y por motivos ¡familiares!

No pasó ni una semana; el miércoles 16 de diciembre, poco después del mediodía el Remington expiró. Así acabó la vida de alguien que fue hechura de las circunstancias y víctima de su propia historieta.

Tal vez si… Eso deja paso a la realidad cruda: Desde la infancia conoció la violencia y la adoptó como forma de vida. Jugador, mujeriego; apostó por ese rumbo y perdió.

Fin.

Epílogo: El Fischi…

Mi padre me lo contó; mi padre que fue médico y ¡muy bueno!

En el año 36, él realizaba sus prácticas para poder recibirse. Por allí entre mis papeles guardo el documento en donde se le denomina oficialmente como practicante de medicina en el Hospital Civil de la ciudad. Él estaba allí cuando llevaron al malherido Remington.

Buenrostro, que así se apellidaba un compañero cuya procedencia -dato secundario- era de los rumbos de la Sierra del Tigre. El apodo de ‘El Fischi’ se lo había ganado por su peculiar forma de hablar. Según me lo contó mi padre, aquel su compañero de carrera, invariablemente pronunciaba la ‘s’ con un sonido intermedio entre ‘s’ y ‘ch’; en vez de decir ‘sí’ decía ‘schi…”

Un día de aquella segunda semana de diciembre del 36, Buenrostro, el Fischi, les dijo altisonante a los compañeros: “¡ya ‘eschtoy’ harto de ‘lasch’ ‘mentadasch’ de madre del Remington…!”

Seguro el paciente no lo era mucho; seguro la impaciencia y la percepción de su lamentable estado detonaban la parte más fiera del herido que no podía hacer otra cosa que vociferar. ¿Qué más? “¡Ya ‘eschoty’ harto…!”, repetía Buenrostro.

En uno de esos días -menos de una semana duró hospitalizado el herido antes de marcharse a la zona del silencio impenetrable y luego de que la herida derivó probablemente en meningitis-, el mencionado y practicante Fischi dijo a sus compañeros: “’posch’ ‘schi’ el tal Remington se la ‘pascha’ mentándomela, ‘posch’ yo también ya ‘sche’ la menté…” Alguno, azorado le preguntó: “¿te animaste Fischi…?” Y la respuesta fue más asombrosa aún: “¡claro que me animé; ‘nomásch’ que lo hice pa’ ‘misch’ ‘adentrosch’!”.

La fiera malherida aún despertaba temor; nomás pa’ sus muy adentros el Fischi respondía a los insultos de quien acabó pagando una deuda cobrada por manos ejecutivamente misteriosas. ‘Hoyendía’ a ese tipo de ejecutivos, simplemente se les llama ‘sicarios’…

Álvaro González de Mendoza.

42 comentarios en «El Remington (XVIII)»

  1. EL DIA QUE BALEARON DE MUERTE A EL REMINGTON
    El día que fue baleado de muerte José Rodolfo Alfonso Álvarez del Castillo Velasco, El Rémington, había ido a visitar a su primo Jesús Ramírez Velasco. Mi madre, Victoria Ramírez Navarro, habiendo quedado huérfana desde los 13 años, acostumbraba vivir con sus parientes por temporadas, y en esa época, ya tenia meses viviendo con su tío Jesús Ramírez.
    El Rémington visitaba frecuentemente a don Jesús, por lo que conocía a mi madre quien también era sobrina de él. Don Rodolfo fue hijo de Antonio Álvarez del Castillo y Nicolasa Velasco, doña Nicolasa fue hija de Eustacio Velasco Ramírez, tío bisabuelo de mi madre.
    Mi madre cuenta que don Rodolfo andaba muy contento ese día y la saludó alegremente. Luego se le quedó viendo, metió la mano derecha a su bolsillo y sacó un fajo de billetes. Separó algunos y se los extendió a mi mamá diciéndole: toma sobrina para que te compres un vestido nuevo. Mi madre tomó el dinero con mucha gratitud y le dio las gracias a El Rémington. (Eso jamás lo pudo olvidar).
    Don Rodolfo se fue a platicar con su primo Jesús Ramírez y estuvo con él durante mucho tiempo. Antes de irse, El Rémington le pidió a don Jesús que le prestara a uno de sus trabajadores para que lo llevara al Santuario, había algún tipo de festividad ese día.
    Mi padre, Armando Gómez López trabajaba para don Jesús Ramírez (todavía no cortejaba a mi madre) y se le asignó que llevara a don Rodolfo al Santuario en el propio carro de El Rémington.
    Nos contaba mi padre que estacionó el carro sobre la Avenida Alcalde a una cuadra del Santuario. El Rémington se quitó sus pistolas y las puso sobre el asiento del carro pidiéndole a mi padre que las cuidara y que él volvería mas tarde. Tal vez por eso pidió que alguien lo llevara, porque tenía ganas de bajarse al festival del Santuario sin armas.
    Rodolfo Álvarez del Castillo se acababa de bajar de su auto y todavía no cerraba la puerta del carro cuando mi padre escuchó un grito: “Así te quería agarrar hijo de la ….”
    El Rémington le contestó: Estoy desarmado (y abrió los brazos como en cruz para que vieran que no traía sus armas), espérame, vamos a darnos como los hombres.
    Don Rodolfo Álvarez del Castillo confiando en que el agresor actuaría con honor, le dio la espalda, se volteó hacia el asiento de su auto y extendió las manos para agarrar el cinturón con sus pistolas. Allí disparó el agresor, por la espalda, pegándole el tiro cerca de la orilla de la manga del chaleco antibalas que portaba el Rémington. La bala entró sin problemas causándole una herida mortal.
    No hubo balacera, no hubo emboscada, sino un solo tiro.
    El autor del tiro era la cabeza más sobresaliente de una famosa dinastía charra de Guadalajara. No hay necesidad de mencionar el nombre. Todas las anécdotas posteriores respecto a la muerte de don Rodolfo Álvarez del Castillo fueron inventadas para proteger al autor del disparo. Se habla de emboscadas, balaceras y otros heridos. No hubo tal.
    Mas detalles ya no recuerdo. La última vez que mi padre nos contó esa anécdota yo tendría 7 o cuando mucho 8 años de edad, así que ya muchas cosas no las recuerdo. Pero las más impresionantes se quedaron grabadas en mi mente.
    Entre los familiares de José Rodolfo Alfonso Álvarez del Castillo Velasco siempre se respetó su memoria. El nunca fue un sicario, nunca fue un asesino por iniciativa propia. El Rémington fue un gran jugador y apostador, como cientos o tal vez miles en su época. Y aunque parezca irrisorio porque lo mencionan en las películas, había una gran regla: las deudas de juego se pagan porque son deudas de honor.
    Y en sus aventuras de juego a las cartas o apuestas a los caballos y en los palenques, de seguro se le cruzaron malos perdedores que al negarse a pagar creyeron que lo podían intimidar con las armas o con insultos. Muy tarde comprendieron que El Rémington tenía un talento muy especial con las armas. Su rapidez fue legendaria.
    Y de seguro también, en algún momento, se le puso al brinco algún hermano o algún integrante de la dinastía charra, y tal vez ellos habían jurado que algún día “harían justicia”.
    Las leyendas para cambiar la forma como murió El Rémington han servido para desvanecer el nombre del agresor y proteger el buen nombre de la famosa dinastía charra.
    Todo está en el pasado, no hay necesidad de revelar su nombre porque no serviría de nada, sino más bien acrecentaría animosidades que para nada ayudarían a la convivencia de nuestros tiempos en Guadalajara.
    Pero tampoco es justo que acusen a don Rodolfo Álvarez del Castillo de sicario y asesino porque eso nunca fue.

  2. Si existen fotos del remington, El periódico el informador cuando cumple 100 años en el 2017, publico una foto en la pagina 60D de un libro de fotos que editaron con motivo de los 100 años, quizá en las oficinas del informador puedan dar razon. saludos.

  3. Hola, como 10 años antes que apareciera la película, supe de El Remington por boca de mi madre y el padre del primer esposo de mi madre, ambos se referían a este personaje con mucho respeto y admiración. Por eso, cuando apareció la película corrí a verla, pero desafortunadamente duró poco tiempo y no la pude ver. Parece que la prohibieron en Jalisco porque el después gobernador de jalisco estaba en campaña. Fue hasta varios años después que encontré ambas películas (incluida “Rosa, la del Remington) en el antiguo formato VHS.
    Actualmente tengo ambas películas en DVD y las cuido como las joyas que son. Vi que su descendiente tenía más información sobre su biografía. Me encantaría que me contactara y me la compartiera. Saludos

  4. yo soy nieto de un ahijado del Rodolfo Alvarez del castillo, tenemos el ajuar completo que portaba cuando fue asesinado, (tiene sangre la piel de la funda de la pistola y el fajo ) las iniciales en oro y plata tanto el la funda como en la hebilla, funda de una 45 con sus cartucheras. a el lo hirieron por la espalda en el santuario cuando se agacho para sacar una tomi tombson metralleta que portaba en su auto. 6 días después murió e el hospital civil.

    Yo estudie cine y me interesa mucho poder recopilar información y hacer una película mas artística histórica que rescate el personaje y sea biográfica no de mercado. me gustaría contactar a mas personas para tener datos verídicos y sumar gente que quiera trabajar en el proyecto.

  5. Alfredo Pagaza López

    Un verdadero personaje acorde con la época que vivió. Hacen falta hombres de esa talla para hacer frente a tanto politiquillo soberbio y ladrón.

  6. Mi padre lo conoció ella por el año de 1932 cuando era un niño y chaparon de una muchacha de 16 años que Rodolfo Alvares del Castillo pretendia y que le dio alcance en un Ford por la Av Alvaro Obregon, y la calle de Merida en la Colonia Roma, después también conocí a un hijo de el que fue compañero de mi padre en Pemex me parece del mismo nombre, se le apodaba el Remington por las armas que usaba calibre 45 auto rin de esa marca y eran unos revolver no escuadras como en la Película, fue un tiempo dueño de hotel regís el cual gano en una apuesta, según lo que recuerdo de las memorias de mi padre.

  7. Roberto tendrás escrita la historia del Remington? Estoy de acuerdo con tu comentario sobre este personaje,,, me gustaría mucho saber más de su vida,,, oí varios episodios de algunos de mis familiares y me interesa mucho el tema,,, como te puedo contactar?

    1. Si existe una fotografia que yo mire y tenia en mi pc (vere si puedo rescatarla) y esta muy nitida, se la tomaron cuando va llegando a una comisaria o estacion de policia (se miran dos gendarmes) y el entrando con un sombrero charro de soyate y un sarape en los hombros, de complexion delgada y facciones finas, rostro sin barba ni bigote, la caricatura que ponen aqui le da un leve parecido en la mirada y encaje de cara…si rescato la foto tratare de subirla

  8. Mañana contare la verdadera historia del Remington desde su nacimiento hasta su fatal muerte en las calles de Juan Alvarez y Pedro Loza.
    Vida y hechos del charro, hombre cabal y de palabra tan bueno con los caballos y gallos como con pistolas y mujeres.
    Charro que inspiro a Jorge Negrete en aquella película, ay Jalisco no te rajes, y al que llamaban en el barrio del santuario (chico pobre) Gustavo Alatriste con su pelicula aquel famoso Remington

    1. Hola Roberto, quisiera saber si finalmente publicaste la historia del remington y de ser asi donde la puedo encontrar.

      saludos

    2. Por favor me interesa mucho lo que prometes de publicar historia verdadera del Remington, me parece un personaje muy apasionante entre heroe y villano, los historidadores no le han dado reconocimiento, por favor me necesito saber si ya publicaste lo prometido y donde lo puedo mirar….muchas gracias

      1. Ya se publicó la biografía que tenemos, mi estimado Poncho. Búscala en este mismo blog, si no la encuentras, avísanos y te la enviamos en PDF.
        Si encuentras la foto, se te agradecerá mucho nos la compartas.

        1. Buenas tardes, soy Rodolfo Cantú, soy malo para usar la tecnología, podrían enviarme el PDF, rodolfocantu@hotmail.com.
          Hace años vi la película allá por 1985, nunca conseguí una copia con calidad, tengo una muy mala, ojalá y me puedan ayudar a encontrar quien me pueda vender una.
          Saludos

  9. Rodolfo Alvarez del Castillo

    Increíble!! por primera ves encuentro información verdadera sobre la vida de mi bisabuelo, me gustaría el autor me contactara, ahi le dejo mi email, yo soy Rodolfo Alvarez del Castillo Orduna y mi bisabuelo era el famosísimo Remington, ahi les va mas información, los padres del Remington fueron: Antonio Alvarez del Castillo Y Nicolasa Velasco, su nombre completo era Jose Rodolfo Alvarez del Castillo Velasco, su hermano Rafael alias el Grande también fue un famoso ex-villista, El Remington tuvo varios hijos de los cuales conocí a 4 incluyendo mi abuelo Arturo, otros : Luz Teresa, Rodolfo y Juan Antonio. una cosa mas por mencionar, El Remington cuido y crio desde niño a su sobrino Antonio Leano Alvarez del Castillo fundador de la UAG.

    1. Jaime ladino vazquez

      Hoo…yo trabaje con Guastavi Alatriste Rodriguez…y siempre que pude …le comente que la pelicula que realizo…ni se apegaba a la realidad…puesalgunos comentarios de ex militarrs me platicaron lo contrario.

  10. Carlos F. Salinas Domínguez

    Cada año, desde hace tres, asisto a la FIL de Guadalajara, al comentar con asistentes a la misma, con meseros y tapatios en general, me asombra que nadie conoce ni habia oido habal de El Remigton, un personaje al que hicieron famoso las dos peliculas que se han hecho sobre su vida. Estimo que este pistolero, de esos de antes, el el único a “la altura del arte”, naturalmente del arte de matar.

    1. es muy extrano que muchos tapatios desconozcan a este personaje,pues el inspiro al cine con su vida parrandera en ferias jugadas y mariachis,asi era su vida y muchos creen que fue inpiracion de j negrete, aparte de que tuvo varios episodios violentos en que hubo muertos incluido el df ademas cuando en la calle de donceles camara de diputados les planto el caballo enfrente pistola en mano a unos diputadetes que se urlaron de el por su forma de vestir, les quito el hipo

  11. jaime ladino vazquez

    Trabaje con dn gustavo alatriste rodriguez..conoci varios ex_militares que me platicaron muchas aventuras del remington..como el que podia cruzar los brazos acia la espalda y caminar disparando y acertando los disparos…que en su auto traia una sub ametralladora thompson .45 ..y mas que impresionante..mi expatron en realidad nada que ver la pelicula con la realidad..Fue SIENTO EGOLATRA Y PERSONALIZADA..lastima pudo ser un exito historico..pero el director fue el.

    1. Jaime: Gracias. Tu comentario enriquece las andanzas del Remington, que como dices era más impresionante. Y si es muy difícil hacer una buena película de un personaje como El Remington. Saludos.

  12. “Inexplicablemente” se sabe muy poco de este personaje, después de tanto tiempo, y con el derecho de libertad de expresión, aún de muerto ” pesa” tendrá todavía parientes “pesados”

  13. Muchas gracias por habernos compartido este interesante relato del Maestro.
    Nada que ver con la película de Gustavo Alatriste.
    Sigo al pendiente de su interesante material.
    Saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.